María Claudia Daza, exasesora del expresidente Álvaro Uribe Vélez, dijo desde Miami que, por recomendación de su abogado, se acogía al derecho de guardar silencio.
La Fiscalía pretendía preguntarle sobre su relación con el ganadero José ‘Ñeñe’ Hernández y las conversaciones donde ella y el sujeto hablarían de una supuesta financiación ilegal a la campaña del presidente Iván Duque en el Cesar y La Guajira.
Su abogado, Iván Cancino, lo explicó así: “En vista de que la Fiscalía lo había hecho público, debo manifestar en calidad de abogado defensor de María Claudia Daza que asistimos a la diligencia (…) Mi clienta acudió a la diligencia, se llevó a cabo, manifestó su compromiso a asistir a los llamados de la justicia, sin que ello signifique sacrificar un milímetro de sus derechos y garantías fundamentales, manifestó que su derecho es en Colombia y, ante las preguntas de la Fiscalía, ella utilizó por recomendación de la defensa, su derecho constitucional a guardar silencio”.
La vinculación de Daza con este supuesto esquema de corrupción electoral se originó en una conversación telefónica que interceptó la DIJIN de la Policía en medio de investigaciones contra el Ñeñe Hernández, asesinado en 2019 en Brasil. En el diálogo, una mujer de marcado acento costeño, que sería ella, hablar de pasar “plata debajo de la mesa” en medio de la segunda vuelta presidencial de 2018 en que resultó electo el actual presidente Duque.
