La parroquia Tres Avemarías, de la Diócesis de Valledupar, se prepara para la inauguración y bendición de la Capilla de Adoración Eucarística “La Porciúncula”, un nuevo espacio sagrado destinado a la oración, el acompañamiento espiritual y el encuentro profundo con Jesucristo.
La ceremonia de inauguración se llevará a cabo el domingo 22 de febrero, primer domingo de Cuaresma, y contará con la presencia del obispo de la Diócesis de Valledupar, monseñor Óscar José Vélez Isaza, quien presidirá la Eucaristía a las 5:30 de la tarde. Al finalizar la celebración, los fieles participarán en una procesión hasta el lugar donde se encuentra la capilla, para su bendición solemne.
Un espacio de consuelo y esperanza
Según explicó el párroco, fray Willam Giraldo, la capilla nace como una respuesta pastoral a la realidad humana y espiritual de la ciudad:
“Estamos ubicados frente a una de las clínicas de Valledupar, y muchas personas viven el dolor de la enfermedad de sus familiares. Esta capilla será un espacio de oración, de adoración y de acompañamiento para quienes necesitan consuelo, esperanza y cercanía con Dios”.
Jubileo franciscano y memoria histórica
La inauguración de la capilla también se enmarca en un año jubilar especial para la familia franciscana y la Iglesia, con motivo de los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, acontecimiento que invita a fortalecer los espacios de oración, reconciliación y encuentro con Jesús.
Además, la parroquia Tres Avemarías – erigida en 1956 y considerada la tercera parroquia más antigua de Valledupar – se acerca a la conmemoración de sus 70 años de vida pastoral, razón por la cual esta capilla se convierte en un regalo espiritual para la Diócesis y la ciudad.
La Porciúncula: una réplica cargada de simbolismo
La capilla tiene capacidad para 30 personas y ha sido concebida como una réplica simbólica de la histórica capilla de La Porciúncula, en Asís (Italia), lugar profundamente ligado a San Francisco y a la experiencia del “Perdón de Asís”.
El espacio contará con imágenes de San Francisco y Santa Clara, que evocan la espiritualidad franciscana y buscan generar en los fieles la sensación de estar, espiritualmente, junto a ellos, contemplando y adorando a Jesús Eucaristía.
En este lugar se realizarán momentos de adoración eucarística permanente, así como celebraciones eucarísticas con distintas realidades pastorales de la parroquia.
Un regalo para la ciudad
Los Hermanos Menores Capuchinos, quienes administran la parroquia, destacan que este nuevo espacio fortalecerá la misión evangelizadora en un punto estratégico de Valledupar, donde a diario llegan numerosos fieles en busca del perdón, la misericordia y la reconciliación.
“Será un lugar donde, además de confesarse, las personas puedan quedarse ante Jesús, abrir el corazón y dejarse mirar y abrazar por Él”, concluyó fray Willam Giraldo.
