Se trata de la iniciativa “Los homenajes se hacen en vida”, un proyecto con que el Concejo de Valledupar busca exaltar el legado de los maestros de la música vallenata y de personalidades que han impactado positivamente al municipio en sectores como la arquitectura, educación, medicina, emprendimiento y liderazgo comunitario.
El programa, que inició este año con un reconocimiento al maestro Israel Romero en la Biblioteca Departamental, continuará este 22 de abril. En esta ocasión, el escenario será la emblemática Plaza Alfonso López, frente al monumento “La Revolución en Marcha” y bajo el histórico palo e’ mango, a partir de las 4:30 p.m.
Los protagonistas del reconocimiento
En esta jornada, la corporación honrará la trayectoria de tres pilares del folclor:Andrés el “Turco” Gil
Emilio Oviedo y Silvio Brito.
“Este reconocimiento es muy sentido y sirve como referente para que las nuevas generaciones de músicos se motiven a hacer las cosas bien”, dijo el cantante Silvio Brito.

Por su parte, Emilio Oviedo, reconocido por descubrir grandes talentos y cosechar galardones como discos de oro, platino y la Orquídea de Oro, manifestó su orgullo: “Es un honor; estas distinciones no se ven todos los días. Agradezco a ‘Lalo’ Gnecco por este gesto oportuno, pues es el momento en que el público puede valorar lo que hemos construido”.
El maestro Andrés “El Turco” Gil recibió la noticia con la serenidad que lo caracteriza. Aunque confesó no ser afecto a las distinciones públicas, aceptó el gesto por el respeto que profesa hacia el presidente del Concejo. “Lo que he hecho ha sido de corazón y por amor a nuestra cultura, sin esperar nada a cambio. Más que honores, pido oportunidades de trabajo para seguir apoyando a la Fundación Niños Acordeoneros, para que más jóvenes puedan mostrar nuestra identidad al mundo”.
La iniciativa no se limitará al ámbito musical. El presidente de la corporación Lalo Gnecco Zuleta aseguró que el objetivo es crear un espacio de gratitud y memoria que alcance a diversos sectores de la sociedad vallenata.
“El vallenato mueve fibras y, para quienes crecimos con un acordeón en los brazos, no hay mejor motivo que este para dar inicio al Festival Vallenato. Queremos resaltar historias de vida que merecen un eco en el corazón de nuestra gente”, concluyó.
