Naín Pérez vestía una pantaloneta y un suéter cuando un escuadrón de la Dijin lo sorprendió en la vivienda que estaba habitando con su pareja, Rosa Tarazona, alias la Bebecita, en el barrio José Arnoldo Marín de Riohacha, la Guajira, entre la noche de este jueves 3 y el viernes 4 de septiembre. Trascendió que aunque intentaron repeler la acción policial usando armas de fuego terminaron abatidos y con ellos dos de sus escoltas.
Así fue la caída del temido Naín Pérez, cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra que operaba entre Dibulla, Riohacha y otros municipios del norte de La Guajira. Aunque el Ejército y la Policía habían intentado capturarlo en varias oportunidades, Bendito siempre resultaba ileso y escapando. Incluso, publicaba en redes sociales lo que hacía y, de manera temeraria, confrontaba a las autoridades, haciéndose pasar como un criminal que no podían detener.
El presidente Abelardo de la Espriella, durante su campaña política, dijo que si Naín no se entregaba sería abatido. Esta sentencia se hizo realidad. En la mañana de este viernes, al llegar al Batallón Cartagena, en Riohacha, el mandatario le dijo a los medios de comunicación que él era un perfil de alto valor y que tenía arrodillada a la población.
La foto de la escena de las muertes de Bendito y Bebecita fue publicada por la revista Semana
